Bautiza tu Voz

Ahora que puedes verla...

Pónle un nombre.

El que te llegue

Y si no llega...

Cierra los ojos un momento.

Imagínala frente a ti...

Y siente el nombre.

Cuando lo sientas en tu cuerpo, pronúncialo.

Ese nombre, ahora

es entre tú y la Voz

Cuando te nombro,

te reconozco.